Obra nueva: arquitectura, dirección de obra y ejecución.
En proceso.
La arquitectura de esta vivienda nace y se enraíza en la tierra que la acoge. Tomamos como punto de partida la piedra característica de la zona —la arenisca, sus tonos, su textura— para traducir su esencia al lenguaje contemporáneo.
La vivienda se articula en una única planta, con volumen esenciales que se articulan y ensamblan, generando una composición limpia y precisa. La piedra, el hormigón y el vidrio conviven en equilibrio, creando una continuidad natural entre lo construido y la montaña que domina el paisaje.
Los ventanales abren la casa al jardín y enmarcan las vistas; una ventana apaisada traza una línea de horizonte que dialoga con la montaña. La luz recorre los espacios, se posa sobre la materia y revela la nobleza de sus superficies.
El resultado es una vivienda que pertenece al lugar sin imitarlo: una reinterpretación de lo tradicional, donde lo local se transforma en contemporáneo. Empezamos presentando el proceso, pronto compartiremos nuevas imágenes de la casa habitada, viva.