Obra nueva: arquitectura, dirección de obra y ejecución.
En proceso.
Diseñar un espacio para una artista es un reto en sí mismo: partimos del cubo blanco, puro y silencioso, un lienzo, y lo desconfiguramos. La extrusión de las piezas rompe la rigidez de la forma. La geometría se descompone suavemente, generando juegos de volúmenes que definen la arquitectura. Los ventanales trazan y abren paso hacia el jardín, enmarcándolo.
En el interior, una doble altura actúa como un tubo de luz que atraviesa la casa, conectando los espacios en vertical y bañándolos de claridad cambiante a lo largo del día. El resultado es un espacio vivo, abierto, que dialoga con la sensibilidad artística de quien la habita. Mientras el proyecto toma forma, compartimos algunas imágenes del camino. La obra avanza, y con ella crece la luz, la materia y la vida.